Helena Beinyi, de 69 años de edad, integrante de la Unión
Polaca de Berisso, contó su emocionante historia, a la cual definió como
“bastante bonita”. Su padre, vivía en un pueblo muy chico de Polonia y llegó en
1930 al puerto de Buenos Aires. Tuvo una corta estadía en el Hotel de
Inmigrantes y luego llegó a Berisso donde trabajó como Carpintero.
¿Conserva aún el
pasaporte de su padre?
Sí, tengo todos los papeles de mi padre, el falleció cuando
yo tenía quince años, por lo tanto en ese momento mis intereses eran nulos, después ya siendo mayor
me empecé a preguntar si tendré parientes o no,
por lo que recopile todo lo que
me contó de chica, entre algunas cosas recuerdo haber escuchado que tenía
hermanas.
En 2002, Helena
motivada tras el recuerdo de haber escuchado mencionar a su padre la existencia
de dos familiares en su país, decidió buscar en la página de internet del
pueblo donde nació su padre y allí apareció una persona con su apellido. Le escribió un e-mail en esa oportunidad,
pero no tuvo respuesta. A pesar de ello Continuo con la misión y seis años después su trabajo de investigación fue presentado en
una jornada organizada por el instituto de genealogía de la Provincia. Se hizo
la ciudadanía polaca y al investigar dentro de la documentación sintió el deseo
y la necesidad de viajar a Polonia en 2009.
¿Cómo fue el viaje a
Polonia?
Pude ir a la parroquia donde bautizaron a mi padre, camine
por las calles, todo fue muy emotivo, no pude contener las lágrimas, aunque no encontré a ningún pariente, le
pregunte al cura pero en ese momento no sabía nada acerca de mi familia.
Estando en Polonia, recibí una respuesta del señor con el que compartíamos el
apellido y le contesté enviándole fotos y datos de mi familia. No me explico
cómo esta persona hizo contacto con el cura, quien me llamo porque le había
dejado un teléfono y al reencontrarme en la iglesia me dijo “yo conozco a
alguien que busca familiares de este señor” y me trajo todo lo que había
mandado por internet.
Helena en ese momento
no pudo contactarse con el señor que
había contactado por internet, ya que vivía en el campo, era un día sábado y no podía ir a los archivos ni hacer nada. Dos
meses después ya de vuelta en Argentina, recibió un mail de esta persona, que le envió datos que consiguió en el
archivo, y así fue que conoció que aún
vivían en el país dos de sus tíos.
Después de esa noticia
¿Cómo continuó su búsqueda?
Conseguí un Facebook de mi familia (los Beinyi), pregunte si alguien conocía a las
personas que estaban en la foto que
envié y para mi sorpresa me contesto un
tal Stand Beinyi desde Estados Unidos, que resultó ser mi primo segundo.
¿Se produjo en algún
momento un reencuentro con sus familiares?
Hace 3 años, nos encontramos en Buenos Aires con mi primo
de Estados Unidos y pudimos reconstruir la historia familiar, enterándome entre
muchas cosas de que hay una prima segunda en el pueblo de Polonia. Ella supo de
mi viaje al país y ahora está esperando que algún día vaya a visitarla.
El objetivo de investigar la historia de su padre, fue para Helena una forma simbólica de
mantener vivas sus raíces, porque dejó
todo lo investigado en manos de sus nietos y los de su hermana para que
conozcan la historia que hay detrás del apellido. Una historia como tantas, que
es parte de la colectividad polaca, el
tercer grupo migratorio que llegó a Argentina en la oleada inmigratoria de 1890
y llegaron a Berisso con el objetivo de conseguir trabajo en los frigoríficos o
desarrollar sus oficios y poder salir adelante concretando la idea del progreso
lejos de sus tierras.

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