sábado, 1 de noviembre de 2014

Italia bajo la piel

Elva Tolentina en el
2008
Los padres de Elva Tolentina eran de pueblos italianos diferentes, pero ambos decidieron emigrar a Berisso poco después de la Primera Guerra Mundial. Se conocieron en su adolescencia y no pasó mucho tiempo hasta que se casaron, lo que los llevaría, años después, a mudarse a San Miguel del Monte, pueblo ubicado en la provincia de Buenos Aires.

"Ambos se entendían bien", nos dice Elva, "tan bien que no dudaron en cómo llamar a cada uno de sus once hijos; a uno se le ocurría un nombre y al otro le gustaba de forma inmediata. Los nombres de los hijos fueron variando, pero los de las hijas conservaron un patrón: nosotras cinco nos llamamos como una ciudad o región italiana. Y estamos orgullosas de que así sea."


Enrique Pedro Domingo Lucentini era de Tolentino, razón por la cual Elva lleva consigo su segundo nombre; Enriqueta Luccessole, en cambio, era de la zona de Piamonte. Sus seis hijos varones, algunos ya fallecidos, llevaban nombres italianos y argentinos. Sus cinco hijas mujeres, en cambio, conservaron sus raíces italianas en parte gracias a sus DNI.


Elva Tolentina, como ya se dijo, lo debe a la ciudad de la que era su padre y a la Isla de Elba; su nombre es con "v corta", dice, porque se lo anotaron mal en la partida de nacimiento. 

Tolentino tiene una población de 20.000 personas y está en la región media de Italia. Elva no recuerda si aún le quedan familiares allí, pero está casi segura de que no.


Marta Roma, su hermana menor, lleva en su documento el nombre de la famosa capital italiana. "Marta siempre dice que su sueño es visitar esta ciudad para sentir lo que mis padres cuando decidieron llamarla así" nos cuenta Elva. "Y por supuesto me gustaría acompañarla, visitar también Tolentino, ciudad que siento como paterna."

Roma tiene casi tres millones de habitantes y es el municipio más poblado del país. Cuenta con varios edificios históricos como El Coliseo o la Basílica de San Pedro, y dentro de la ciudad se encuentra la Ciudad del Vaticano, base de la religión católica y del Papa.

Florencia es la ciudad más poblada de la región Toscana con casi 400.000 habitantes, fue la capital italiana entre 1865 y 1871 y cuna del Renacimiento. Por eso, según Elva, su hermana Florentina salió artista.

"Tiene sangre italiana y alma de florentina, que es el gentilicio de Florencia. Lleva el arte para donde vaya y se sabe canciones típicas de Italia; estudia el idioma desde hace varios años, por eso se le hace fácil. A eso se le suma que le gusta cantar desde chica, y a veces papá le enseñaba algunas palabras."


María Verona es otra de las hermanas a la que le gustaría visitar el lugar del origen de su nombre. Según Elva a María -como siempre la llamaron- no le generaba demasiada curiosidad el viaje, pero hace unos años su nieta leyó Romeo y Julieta para el colegio, obra de William Shakespeare que se ubica en Verona. La adolescente, de entonces 14 años, comenzó a instalar la idea de viajar a la ciudad para conocer el lugar físico donde su libro favorito transcurría, y María empezó a pensar en Verona como algo posible. Desde entonces están organizando para ver si en el 2015 pasan el mes de febrero en Italia.

Verona es una ciudad de poco más de 260.000 habitantes muy turística. Cuenta con la Arena de Verona, el Castello Scaligero (data del siglo XIV), el anfiteatro romano (del siglo II) y la casa de Julieta Capuleto (personaje de Romeo y Julieta).

Martina, la penúltima en nacer, debe su nombre a la ciudad de Martina Franca, ubicada en la provincia de Taranto, de la región de Apulia. Una ciudad con aspecto barroco y viejo, calles angostas y menos de 50.000 habitantes. Es conocida por las óperas que se presentan en el Festival della Valle d'Itria, que se lleva a cabo entre julio y agosto de cada año.

Martina, según Elva, es la que más ganas tiene de conocer el lugar de origen de su nombre. "Por las fotos que su nieta le mostró por internet dice que la ciudad es su reflejo, y es la que quiere conocer tanto esta ciudad como los pequeños pueblos. No le interesan grandes ciudades como Roma, sino que le gustaría hospedarse en la casa de algún habitante, como si viviera allí."

La mayor, María Tula, tiene el nombre de un lugar que no todos conocen, ya que es el más desconocido de todos los de las hermanas.

Tula no llega a ser un pueblo; es una comunidad con tan solo 65.6 km2 de superficie y que apenas pasa los 1600 habitantes. Cuando tiene que dar una explicación de por qué los padres eligieron un lugar tan poco conocido para darle un nombre a su hija mayor, Elva dice que "mi papá tenía un primo con el que se crió como si fueran hermanos; vivían en la misma casa y estaban siempre juntos, incluso trabajando; cuando empezó la Primera Guerra Mundial, meses antes de que mi padre inmigrara a Berisso, su primo se mudó a Tula con su familia para pasar los días más duros en una comunidad pequeña. Nunca más supo nada de él ni tampoco sus hijos pudimos contactarlo, así que suponemos que se fue a algún otro lugar del que no tenemos idea. Mi papá le quiso poner así a mi hermana por el cariño que le tenía a su primo."

Las hermanas están orgullosas de llevar el nombre de su preciada Italia, que aún ninguna pudo ir a recorrer. Elva dice que le encantaría poder ir en un viaje familiar a su querido país, y que espera que sus padres estén orgullosos también de haberles puesto como les pusieron.

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